En un lugar recóndito, Kovthe disfruta de una tranquila vida regentando su posada. Tras de si tiene una larga y peculiar historia que nadie conoce. Un día coincide con Cronista, un escritor bastante listo que sospecha de él, y ahí es cuando Kovthe accede a contarle su vida. La condición será que la narración durará 3 días completos, ni uno mas ni uno menos, y que Cronista irá transcribiendo palabra por palabra lo que él le vaya dictando.
Es así como comienza narrando su infancia. Sus padres pertenecen a una troupe de artistas itinerantes, un modo de vida que le ha hecho enriquecerse en varios aspectos, sabe interpretar y tener una gran capacidad para la música, además a todo esto hay que añadirle su inteligencia y su afán por aprender.
El protagonista hace que sientas una gran empatía por él, la vida le irá poniendo duras pruebas que no harán mas que forjar una gran personalidad, de la cual te quedas prendado.
Esta es la primera novela de Patrick Rothfuss, un simple profesor de literatura. Había leído muy buenas críticas sobre él e incluso hay quien lo ha comparado con Tolkien, pero yo creo que tiene un estilo particular. Aunque se trata de un libro de literatura fantástica, donde nos traslada a un mundo en el que la magia (simpatía como la denomina el autor) se estudia en la universidad, ha sabido dosificar bien esa fantasía, no ha abusado de ella. Quitando unas cuantas pinceladas de ficción, el mundo que nos presenta se acerca bastante a la realidad.
Buen ritmo en la narración, consta de capítulos no muy largos que generalmente acaban tan intrigantes que deseas empezar el siguiente de inmediato. La verdadera historia no comienza hasta pasadas las primeras cien páginas, que realmente es cuando te empiezas a enganchar a la novela.
Si he de describirlo con una palabra seria original me ha parecido muy original, un modo de escribir que me ha encantado, y por supuesto que lo recomiendo a todo el mundo.





