Graciano Custodio presencia el asesinato de su padre a manos de falangistas cuando tan solo era un niño. Décadas después, en una calle de León se topa con Germán Pestaña, y lo reconoce como uno de los integrantes de ese grupo.
Pepe Pestaña es la primera vez que ve como su padre pide perdón. Es miembro activo de una agrupación para la Memoria Histórica y no sabe cómo afrontar el descubrimiento acerca del turbio pasado de su padre.

"Ayer y no más" no es la típica novela ambientada en la Guerra Civil Española a la que estamos acostumbrados. Aunque relata hechos acaecidos durante esa lamentable época, el fin de la novela es ponernos en antecedentes en cuanto a Memoria Histórica se refiere. Andrés Trapiello es leonés, y León se encuentra entre las provincias españolas que más fosas comunes posee, por lo que el autor tiene a la mano suficientes historias reales para elucubrar una historia como esta.
La narración está realizada en primera persona por parte de los distintos protagonistas, donde estos nos ofrecen sus pensamientos a modo de monólogo. Varios momentos son reiteradamente relatados por distintos personajes, mostrándonos diferentes puntos de vista, dando la sensación de que las relaciones personales son frías y que cada persona vive un poco aislada de los demás. Personalmente fue lo que menos me gustó de la novela.
En el libro se pueden adivinar los propósitos del autor, son muchos mensajes los que nos deja entre sus páginas. El tema de la Memoria Histórica ha sido motivo de muchas desavenencias, muchos no están de acuerdo con "remover" el pasado, y novelas como esta te hacen empatizar con aquellos que el único propósito que persiguen es encontrar a sus antepasados, y darles una digna sepultura. Otro punto a destacar, es la falta de comprensión habida entre generaciones, la mayoría de los que pasaron por esa época quieren que todo quede en el pasado, puesto que alguno sigue sintiendo cierto temor después de tanto tiempo de represión. Y por el contrario, los que no vivimos esos años, tenemos la necesidad de saber con pelos y señales. La relación distante entre el protagonista y su padre refleja perfectamente lo que os pretendo contar.
Con todo ello Andrés Trapiello intenta ser en todo momento neutral y nos ofrece una novela que invita a la reflexión.